Tal y como están las cosas, este año… aplazamos la fiesta de Nochebuena para el 24 de junio. Es momento para celebrar una Navidad más hogareña, más reservada e íntima, acordarnos de nuestros seres queridos pero “de verdad”; recordar a los que ya no están, reflexionar, darnos cuenta que hemos crecido, que no somos tan ingenuos como hace un año. Hemos aprendido muchas cosas inimaginables hace apenas un año…
Pero ¿acaso no era éste realmente el sentido de la Navidad? Una época para reunirse sí, pero una ocasión para el recogimiento, para agradecer, para mejorar, para compartir, para ofrecer.
Este año lo celebraremos todos juntos el 24 de junio y festejaremos la re-Navidad, pondremos música navideña y cantaremos para celebrar que la vacuna ya habrá llegado a una gran cantidad de personas, que habrá una mayor inmunidad de rebaño y que estaremos a punto de lograrlo. El próximo 24 de junio, nos reuniremos familiares, con o sin allegados, y si es en el exterior mejor, por si acaso. Eso sí, con tacones pero nada de abrigos ni bufandas…
El 24 de junio lo celebramos, no queremos tener que echar de menos a ningún ser querido más, los queremos ver a todos dentro de seis meses porque, si lo hacemos bien, estaremos realmente más cerca de conseguirlo, más cerca de abrazarnos y besarnos de nuevo. Ahora mismo, éste es el mejor regalo que podemos hacer y el mejor que nos podrán hacer.
Volveremos con fuerzas renovadas de cara a un futuro esperanzador donde seguiremos trabajando en ofrecer la mejor versión de cada uno, ayudando a llegar al corazón y a que nos lleven en el corazón, no sólo conseguir enamorar sino hasta amar.
Nuestros mejores deseos,
El Equipo de Elitea
P.D. Guardamos unos turrones y unos polvorones para junio. Incluida versión en helado para los menos atrevidos…


